Ariel Umpièrrez

Qué hay detrás del Coronavirus? 

Qué hay detrás del Coronavirus? Pueblos indignados pueden cortar cabezas de encumbrados monarcas.

Este Artículo lo escribribí en Marzo del 2020, apenas iniciada la pandemia del Cronavirus. El diagnóstico lo sigo suscribiendo y creo que en los próximos meses se verá que la Pandemia solo hizo ocultar la realidad económica global.

Durante semanas buscábamos una explicación real que pusiera en contexto la tremenda psicosis mundial y el quebranto economico y social que estan provocando las medidas extremas adoptadas por muchos gobiernos como respuesta al Coronavirus. Faltaban piezas en el tablero para comprender qué estaba pasando realmente.

Algunas de esas piezas empezaron a aparecer durante los ultimos dias. La más importante cayó el lunes 23 de Marzo cuando la Reserva Federal (Banco Central) de los Estados Unidos anunció que saldría al rescate de todos los bonos y acciones en dificulltades de los EEUU. Y que lo haría “sin límites” y utilizando “todas las herramientas disponibles”. Es decir, haría lo que nunca nadie se podría haber imaginado: que los austeros responsables de la autoridad monetaria abandonarían su tradicional rigor y hortodoxia para “salvar el sistema”. Y menos aún que lo harían por una causa “humanitaria”: estos inflexibles administradores de fortunas solo son sensibles a los vaivenes de las finanzas y de la econmía.

Casi simultaneamente se supo que los grandes accionistas, inversores, y altos ejecutivos de multinacionales y de bancos asi como tambien ricos políticos, habían vendido a tiempo una parte importante de las acciones que tenían salvandose asi de las pérdidas del 30% que se produjeron pocos dias despues cuando todas las bolsas del mundo colapsaron. Con estas ventas anticipadas esos riquísimos inversores evitaron perder unos 9 mil millones de dolares.

Tambien nos enteramos que el 40% de los CEOs y altos ejecutivos de los grandes bancos y empresas multinacionales norteamericanas habian renunciado a sus cargos justo antes de que estallara el Coronavirus. Se trataba de ejecutivos que inesperadamente renunciaban a remuneraciones de muchos millones de dolares al año ademas de aciones de las propias empresas. Segun la consultora especializada Challenger, Gray & Christmas, en los ultimos meses se habia batido el record de salidas voluntarias de directivos: en total se fueron (o se escaparon?) los 1.500 más altos ejecutivos del mundo corporativo. Tambien Bill Gate abandonó sorpresivamente su mitológica Microsoft.

Casualidad? Genialidad? Intuición? En todo caso ninguno de estos miembros de la súper exclusiva elite del mundo era un iluminado epidemiólogo capaz de anticipar que un virus que circula por el mundo desde hace más de 60 años iba a provocar en cuestion de dias una psicosis mundial. 

Y no fue que tuvieron “información privilegiada” que les advirtiera de antemano de la pandemia que se venía. Todo parece indicar que eran conscientes de la catástrofe que se iba a producir apenas unas semanas despues y que muchos de ellos formaron parte del grupo ideólogo que promovió el terror por el mundo. 

Su objetivo? Distraer la atención sobre la explosión de una crisis global de proporciones bíblicas que de todas maneras se desencadenaría en breve plazo y de la cual ellos eran responsables. 

Ninguno quería quedar al frente de sus empresas para luego ser condenados socialmente, tener que afrontar los reclamos de sus empleados, ser humillados ante las comisiones del Congreso, o responder penalmente ante el FBI. Prefirieron abandonar el barco a tiempo y embolsar millones por la venta de acciones que aún tenían un valor alto en la Bolsa. 

La elite del mundo está compuesta por poderosos banqueros de Wall Street, de la City de Londres y del Banco de Pagos Internacionales de Basilea (BIS), grandes inversores, ejecutivos de multinacionales y de fondos de inversion, politicos y Ministros de peso mundial, monarquías, influyentes lideres religiosos, gestores de grandes negocios, dueños de consultoras, dueños de medios de comunicación globales, periodistas formadores de opinion, directivos de grandes fundaciones y hasta burócratas de organismos internacionales como la ONU, el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud, y hasta la Federacion Internacional de Fútbol.

Ahora pongamos las cosas en contexto para entender porqué llegamos a esta pandemia mundial de Coronavirus?

Todo empezó con la mega crisis financiera del 2008 que inmediatamente contaminó a la economía real provocando caídas del PIB de los países avanzados del orden del 3,2%, de los cuales algunos tuvieron que ser “salvados» in extremis (Grecia, España, Italia). 

La gran diferencia con aquélla es que la tremenda crisis actual es sistémica: están explotando todos los fundamentos financieros, productivos y comerciales simultaneamente, sumiendo a la economia del mundo en una fuerte recesión con posibilidades de convertirse en una nueva Gran Depresión de consecuencias incalculables. Son los pilares del sistema capitalista que se resquebrajan y que nadie sabe hasta dónde podrán resistir.

Pero qué ha pasado desde el 2008? La mega crisis del año 2008 fue mucho más grave de lo que se dijo. Para poder sobrellevarla, los gobiernos y sus bancos centrales buscaron evitar el derrumbe de los bancos y del sistema financiero inyectando dinero en cantidades colosales. Y lo siguieron haciendo por más de 10 años ante economias que no repuntaban ni salían a flote (el caso de EEUU es particular y ya veremos porqué). Esas sumas de dinero que los bancos recibían las usaban para la especulacion financiera y bursatil creando una nueva burbuja.

La economía mundial siguió viviendo gracias al dinero que el Banco Central de EEUU (FED), el Banco Central Europeo y el Banco de Japon imprimían y lanzaban al mercado a través de los grandes bancos privados que eran los unicos autorizados a canalizar ese dinero (quantitative-easing). Desde el año 2010 empezó una embriagadora fiesta de dinero barato que incitó a que todo el mundo se endeudara y viviera a crédito: empresas, inversionistas y gobiernos. El “extraordinario crecimiento” de EEUU, asi como la agónica economía europea y el estancamiento crónico de Japon se mantuvieron en terapia intensiva gracias al crédito barato, casi regalado. 

Los bancos les prestaban a las empresas y a los gobiernos para que repagaran sus deudas y luego se volvieran a endeudar, o emprendieran proyectos faraónicos como el de viajes a Marte de Elon Musk el dueño de Tesla. 

Grandes empresas como Apple dejaron de invertir en nuevos productos y teconologías y se concentraron en el negocio financiero que les era mucho más redituable, rápido y seguro. 

A su vez grandes inversores institucionales tomaban deuda en los bancos con la que compraban más acciones de empresas con fines puramente especulativos. Ante este escenario las Bolsas festejaban los golpes alcistas “increíbles» en un contexto generalizado de estancamiento de la economía real. 

Tambien los gobiernos de los paises desarrollados se endeudaban vorazmente para compensar la caída de sus ingresos fiscales como consecuencia del estancamiento económico y de las constantes rebajas de impuestos. Francia, Italia, España, Inglaterra (toda Europa), Japon y EEUU han contraido deudas que superan sus propios PBI y que ya se sabe que son impagables. 

Y como no habia contrapartida en la economía real que brindara condiciones de repago ante tanta deuda acumulada, los bancos centrales redoblaban la apuesta bajando las tasas de interes  y poniendo dinero en el mercado lo que estimulaba a tomar más deuda para sostener el circuito. 

Mientras que los bancos, los traders y los intermediarios financieros cobraban jugosas comisiones por esas operaciones de volúmenes descomunales. Parecía que todos salían ganado.

Asi se fue inflando una burbuja especulativa que en algun momento tendría que estallar por la combinacion de dos factores explosivos: el inminente derrumbe de las acciones de las empresas super endeudadas y el anuncio de varios grandes paises de que tampoco podrian pagar sus deudas. El primero de la lista era Italia, le seguirían Portugal, España y muy pronto Francia, mientras que Alemania sería acusada de deslealtad por sus socios europeos y eso sería el certificado de defunción de la Union Europea y del Euro. Aunque EEUU está en situacion de quebranto desde hace ya mucho tiempo aún puede surfiar la crisis porque es el dueño de la máquina que imprime la moneda del mundo (el dolar) y así enmascarar la catastrófica situacion fiscal que padece. Rusia y China quedarían parcialmente inmunes porque el primero no cayó en la trampa del endeudamiento y ademas acumuló cientos de toneladas de oro a modo de reserva, y la segunda cuenta con enormes reservas internacionales fruto de su comercio exterior favorable y el manejo dirijista de su moneda.

Pero entonces se produjo el milagro salvador. Un centro de investigaciones clínicas en la region de Wuhan empezó a contabilizar metódicamente los enfermos contagiados por el Coronavirus en un mercado de alimentos de esa ciudad china. La propagación del virus se presentaba como una “bendición» para quienes dirigen el mundo que no dudaron en saltar sobre la ocasión para provocar el descalabro dirigido de la economía del mundo. Optaron por provocar la explosión del sistema antes de que este implosionara a la vista de todos por sus propias deficiencias y responsabilidades. 

Para eso propagaron “información” sobre el Coronavirus a gran velocidad usando todos los medios a su disposición: prensa, “expertos científicos”, políticos, organismos internacionales,  que comenzaron a ejercer una presion inucitada sobre gobiernos. Potenciaron el miedo de millones de personas al virus repitiendo incansablemente versiones, estimaciones y proyecciones sobre la “pandemia” que encima venía de China, que queda muy lejos de Wall Street, de la City de Londres y de Basilea. La mayoría de los propagandistas fueron “idiotas útiles” de una maniobra ideada por una elite de psicópatas. 

Ya a finales del año pasado esa elite había tomado conciencia de 5 amenazas asociadas a la megacrisis que se avecinaba: 1) que sería de proporciones descomunales, 2) que su codicia desenfrenada era la culpable del colapso, 3) que los ciudadanos no aceptarían cargar con el peso de la crisis y menos aún pagar por la recuperacion del sistema, 4) que la condena social sería letal y 5) que ante tanta presion social el FBI, la SEC y otras agencias federales los investigarian hasta ponerlos presos. 

Entonces esa elite decidió actuar por razones de supervivencia. Aprovechó y magnificó los efectos del Coronavirus. Ideó una estrategia y movilizó recursos de comunicación para asustar al mundo hasta crear una psicosis global y presentar el colapso de las economías como si ello fuera el resultado de la epidemia. 300 años de capitalismo comercial, industrial y financiero se desmoronaron en pocos dias por efecto de un virus que al dia de hoy provocó la muerte de unas 40.000 en todo el mundo (segun la OMS la gripe estacional habitual provoca unos 500.000 decesos al año).

El unico objetivo de la elite dominante era encontrar una puerta trasera por donde escabullir sus ganancias y evadir sus responsabilidades.

Para decirlo claramente: la psicosis que vive el mundo fue organizada y alimentada con el fin de disfrazar la explosion inminente de una crisis causada por la codicia, la voracidad, el descontrol político y la falta de empatía social de esos pocos lideres de los grandes negocios del mundo que no dudaron en acelerar el quebranto de toda la economía del mundo para no tener que reconocer su responsabilidad en el colapso generalizado. 

Porque la explosión de la crisis estructural y sistémica que generó la burbuja de la deuda nada tiene que ver con el Coronavirus.

Solo personas muy ingenuas o cómplices pueden creer que la producción, el comercio y las finanzas del planeta se desplomarían en pocos días por una epidemia de gripe. Ni siquiera la peste del 1370 que mató al 40% de la población de Europa, ni la “gripe española” de 1918 provocaron un colapso tan brutal como el que estamos viviendo.

Claro que el Coronavirus es grave y provocará muchas muertes lamentables y probablemente adquiera la dimensión de una verdadera pandemia, pero de ninguna manera justificaba el quebranto premeditado de la economía mundial con consecuencias difíciles de mensurar aún en materia social, familiar, psicológico. Los buenos sanitaristas del mundo saben que hay que actuar de manera más holística frente a un desafío de esta naturaleza: o vamos a tener que vivir confinados y destrozar la economía y las estructuras sociales cada vez que reaparezca un virus?

La razón de fondo que explica la tremenda psicosis organizada es que la crisis del 2008 provocó olas de indignación popular que estuvieron a punto de arrasar con la elite política y financiera. Y todos sabían que la explosión de la burbuja actual provocaría consecuencias aún más desastrosas para la población.

Hoy en dia esa misma elite que se salvó por poco en el 2008, sabe que los ciudadanos no les perdonarían una nueva crisis que será aún peor que la anterior. Por eso necesitaban una excusa  mayor y alejada de lo financiero para ocultar no solamente la magnitud del colapso sino tambien su propia responsabilidad. Y una pandemia era la excusa perfecta. Y como ganancia adicional con ello lograrían ademas lo que el lunes 23 de Marzo lograron: que el Banco Central de EEUU les dijera que va a utilizar “todas las herramientas” a su alcance y que pondrá a su disposición todos sus recursos “sin limite”. Es el escenario soñado: no solamente la elite no aparece como la verdadera culpable sino que ademas los Gobiernos, es decir los ciudadanos, la van a salvar nuevamente y quedará libre de culpa. 

Solamente a mentes brillantes de verdaderos psicópatas se les podría haber ocurrido tan malvado desaguisado.

Sin embargo esta es una historia que tiene final abierto y aún no se ha terminado de contar: quizás el monstruo que crearon esté yendo demasiado rápido y demasiado lejos.

El peor escenario para esa elite de sicópatas sería despertarse una mañana y al preguntar qué está sucediendo recibiera la misma respuesta que recibió el Rey francés Luis XVI el 14 de Julio de 1789 despues que el pueblo de Paris tomara la Bastilla, cuando preguntó : “es una revuelta?” la respuesta que recibió fue: “no sir, es un Revolución”. Tres años despues el pueblo le cortó la cabeza a ese Rey y decidió erradicar de un plumazo el sistema feudal que tenía 1.000 años de historia. Desde entonces las elites saben que los pueblos demasiado indignados pueden cortar cabezas de encumbrados monarcas y echar por tierra sistemas centenarios.

 Ariel Umpièrrez

Palo Alto, California

March 2020

 

 

 

 

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